
Estamos en presencia en la gestión de gobierno de la incapacidad para saber aplicar con inteligencia y diplomacia, cualquier gestión o acción política de gobierno.
Sra. presidenta todo poder, basada en la mentira, es el producto de la desesperación e incapacidad, de sentirse todopoderoso, pero hace cometer graves errores, que a la larga se tendrá que pagar. En este proceso continuo de domesticación social, los mentirosos conspiran contra la quietud ajena, falta el respeto a todos, siembra la inseguridad y la desconfianza, persigue a los sinceros, creyéndolos sus enemigos naturales.
Los obsecuentes se olvidan de su honor por una prebenda y someten su dignidad por evitarse un problema. Provocan cambios en los valores morales, desvirtuando conceptos: pensar es un desvarío, la dignidad es irreverencia, es lirismo la justicia, la sinceridad es tontera, la admiración una imprudencia, la pasión ingenuidad, la virtud una estupidez.
Esta obsecuencia es la síntesis de todos los renunciamientos,… es el hábito de renunciar a pensar. Todos los obsecuentes son intolerantes; su exigua cultura los condena a serlo, no permiten que las opiniones sufran el contralor de la experiencia. La tolerancia es el respeto a los otros, a la firmeza de las convicciones, y es adquirida por la reflexión, que hace respetar a los mismos adversarios.
Cada hábito es un riesgo, porque la familiaridad convierte muchas cosas en detestables y a las personas indignas. Se miente y se ensucia la sinceridad,… como si ella fuera la fuente de escándalo y anarquía,… como si pudiera culparse a la, escoba de que exista la suciedad
. Lamentablemente, la esencia del kirchnerismo, en una gestión de gobierno dirigida casi con exclusividad a la obtención de sufragios, ya sea mediante planes sociales que consolidan el voto esclavo, mediante un discurso que falsea la verdad histórica y, principalmente, mediante la propaganda
Sra. presidenta, el Gobierno no tuvo el menor pudor y ayer aparecieron en las calles del área metropolitana afiches en color de una empresa de publicidad vinculada con el oficialismo, en los que se ve al Papa, a la Presidenta y, en un primer plano, a Insaurralde. Al pie de la imagen figura una frase del Pontífice pronunciada durante la reciente Jornada Mundial de la Juventud, que él encabezó: "Nunca se desanimen, no dejen que la esperanza se apague".. Es ahí, en el aspecto propagandístico, propio de todo régimen autoritario, donde radica la explicación de por qué se violan las normas que vedan temporariamente cierta publicidad de los actos gubernamentales.
Esta clara ruptura de las reglas de juego constituye una innegable forma de violencia y otra manera de aprovecharse del Estado en beneficio propio.
Donde
La elección, aunque parezca broma, es absolutamente crucial. O continúa el modelo corrupto, clientelista, amoral y apátrida, o un modelo donde vuelva a aplicarse el principio de premios y castigos.
