Finalmente la elección ocurrió y el gobierno de La Libertad Avanza se anotó
un batacazo alcanzando casi el 41% de los votos, cuando la expectativa era
cuánto iba achicar la diferencia de las selecciones previas. Más aún, incluso
LLA logró imponerse en PBA superando a Fuerza Patria (FP). De esta manera, deja
atrás la paliza que había recibido el 7 de septiembre y se consolida como
fuerza política recuperando la gobernabilidad en el Congreso (uno de los
grandes objetivos).
Con este gran resultado para LLA, la oportunidad institucional es enorme.
¿Qué garantiza que el oficialismo (junto con los aliados) haya alcanzo la
posibilidad de representar un tercio en el Congreso? Comencemos por un tema
sensible: defender la herramienta del veto. LLA es un partido que surgió de la
nada y su debilidad en el Congreso era extrema. Esto lo lleva a tomar medidas
extremas (el veto) para poder gobernar. No obstante, no es una herramienta que
se debería usarse a periódicamente, sino excepcionalmente. En este marco, el
Gobierno ahora tiene la posibilidad de avanzar con reformas estructurales si
estructura bien sus alianzas. Este resultado, le permite también consolidar el
camino del equilibrio fiscal. La herramienta del veto que era utilizado como un
“seguro” para proteger el rumbo, debería quedar cada vez más atrás con esta
victoria consolidando el diálogo.
Defender el equilibrio fiscal es parte de lo esencial de hoy, recordando
siempre que es condición necesaria pero no suficiente para salir de la
decadencia. Las reformas estructurales siguen pendientes y tener un tercio de
las bancas en el Congreso permite defenderse pero no tanto para proponer con
éxito reformas. La Libertad Avanza contará ahora con 64 diputados, sumando 28
con los aliados. Es decir, un total de 92 diputados, superando el tercio (86
diputados) necesario para defender el veto. Esta base es la que permite una
oportunidad histórica de continuar generando consensos para poder avanzar con
las reformas estructurales (laboral, impositiva, previsional, etcétera).
En cuanto a los desafíos económicos, por supuesto que continúan. Por
ejemplo, el nivel de actividad continúa estancada y para que las empresas
puedan volver a activarse es crucial que se reduzcan las tasas de interés para
que puedan volver a tomar crédito, el cual se ha venido desacelerando en los
últimos meses. Con un dólar más bajo por el optimismo del mercado ante el
resultado electoral y un incremento de la demanda del peso, la consecuencia
sería que caigan las tasas de interés, brindando un respiro para las empresas.
Por otro lado, es sumamente importante que el riesgo país baje para reducir el
costo de endeudamiento de Argentina. En este marco, la acumulación de reservas
es un eje central desde el punto de vista económico. El riesgo país tenderá a
bajar tras el resultado electoral, pero el golpe definitivo para que siga
bajando vendrá de la mano de acumular reservas.
La oportunidad para que Argentina alcance el punto de inflexión que se debe
existe, pero se requerirá de mayores consensos para lograr las ansiadas
reformas y superar los desafíos económicos de corto plazo. Este resultado
representa una oportunidad para ello si crecen los consensos.
Publicado en INFOBAE.